martes, 14 de junio de 2016

sábado, 11 de junio de 2016

L’évolution

Histoire de la théorie de l'évolution - Darwin sur les traces de l’évolution

Exercice pour les élèves de 4ºESO

Regardez la vidéo et répondez aux questions :


Darwin sur les traces de l’évolution – vidéo

1.      À 22 ans Charles Darwin embarque à bord du Beagle en tant que :
o   scientifique
o   économiste
o   naturaliste
o   politicien

2.      Comment étaient les conditions de vie lors des voyages en mer ?

3.      Pourquoi la baleine, qui a d’abord été classée dans le groupe des poissons, est chez les mammifères ?


4.      Lors de fouille en Amérique du Sud, Darwin trouve des fossiles de certaines espèces éteintes.  Certains fossiles sont présents dans différentes couches géologiques (longues périodes), alors que  la plupart des espèces vivantes sont introuvables dans les couches les plus anciennes. Quelle est la conclusion de Darwin par rapport à ce phénomène ?  


5.      Est-il vrai que chaque espèce lutte pour son existence ? Quelle est l’explication (avec les éléphants).


6.      La nature ne favorise que les caractères qui favorisent la survie pour l’individu ? Si c’est vrai, pourquoi ? Si faux, quel(s) est (sont) les autres caractères qui compte(nt) ?



7.      En quelle année L’origine des espèces est-il publié ? 

jueves, 2 de junio de 2016

BIOMEDICINA Y SALUD: Nueva vía para retrasar el envejecimiento

Crean ratones con telómeros hiperlargos sin alterar los genes.

Científicos del CNIO han desarrollado ratones con telómeros más largos de lo normal, menos signos de envejecimiento molecular y una menor incidencia de cáncer. Dichos telómeros hiperlargos no provocaron en los animales efectos fatales a largo plazo. Prescindir de la manipulación genética para alargar los telómeros ofrece una nueva manera de retrasar el envejecimiento sin alterar los genes.
SINC | 02 junio 2016 11:00
<p>Imagen del ojo que muestra en verde las células con telómeros hiperlargos y en rojo los telómeros. / CNIO</p>
Imagen del ojo que muestra en verde las células con telómeros hiperlargos y en rojo los telómeros. / CNIO

El Grupo de Telómeros y Telomerasa del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), en colaboración con la Unidad de Ratones Transgénicos del mismo centro, ha logrado crear en el laboratorio ratones con telómeros hiperlargos y con un menor envejecimiento molecular, evitando el uso de la que hasta ahora era la vía habitual: la introducción de genes.
Esta nueva técnica, basada en cambios epigenéticos y descrita hoy en Nature Communications, evita la manipulación de genes para retrasar el envejecimiento molecular. El estudio también subraya la importancia de esta nueva estrategia para generar células madre embrionarias y células iPS con telómeros muy largos para su uso en medicina regenerativa.
Los telómeros (estructuras protectoras situadas en los extremos de los cromosomas) son esenciales para la estabilidad del material genético y para mantener el estado juvenil de las células y el organismo.
Los telómeros son esenciales para la estabilidad del material genético y para mantener el estado juvenil de las células y el organismo
Sin embargo, los telómeros se van acortando a medida que envejecemos. Llegado un punto crítico de acortamiento, las células entran en senescencia o mueren. Esta es una de las causas moleculares del envejecimiento celular y de la aparición de enfermedades asociadas a la vejez.
Por el contrario, cuando los telómeros tienen una longitud extra –cosa que logró por primera vez el grupo del CNIO dirigido por Maria A. Blasco usando la expresión del gen de la telomerasa– ejercen un papel protector frente al envejecimiento y las enfermedades asociadas a él, prolongando significativamente la vida de los ratones.
Cómo alargar los telómeros
Tenemos que remontarnos al año 2009, cuando en un trabajo publicado en la revista Cell Stem Cell se describía que el cultivo in vitro de células iPS causaba el alargamiento progresivo de los telómeros hasta generar lo que las autoras llamaron ‘telómeros hiperlargos’.
Poco después, en 2011, Elisa Varela (también firmante de este último paper) y sus colegas del CNIO publicaron en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) que este fenómeno también ocurría de forma espontánea en las células madre embrionarias cuando se cultivaban in vitro.
“La expansión in vitro de las células madre embrionarias resulta en el alargamiento de los telómeros hasta el doble de la longitud normal en las células del embrión”, explican las autoras. Una elongación que ocurre gracias a mecanismos activos naturales y sin que se produzcan alteraciones en el gen de la telomerasa.
cnio
Los autores del trabajo, de izquierda a derecha: Miguel A. Muñoz-Lorente, Maria A. Blasco, Sagrario Ortega, Elisa Varela, Agueda M. Tejera. / CNIO
Pero, ¿serían estas células capaces de dar lugar a un ratón con telómeros mucho más largos de lo normal y que envejeciera más lentamente? En el trabajo que se publica hoy en Nature Communications, Elisa Varela y sus colegas demuestran que sí.
Menos daños en el ADN y menos tumores
Las células con telómeros hiperlargos de estos ratones parecen ser perfectamente funcionales. Al analizar los tejidos en diferentes momentos (0, 1, 6 y 12 meses de vida), estas células mantenían el gradiente extra de longitud (decrecían con el tiempo pero a un ritmo normal), presentaban menor acumulación de daños en el ADN y tenían mayor capacidad para la reparación de heridas en la piel. Además, los animales tenían una menor incidencia de aparición de tumores –tanto esporádicos como inducidos–que los ratones normales.
Las células con telómeros hiperlargos de estos ratones parecen ser perfectamente funcionales
Estos resultados demuestran que las células madre pluripotentes portadoras de telómeros hiperlargos pueden dar lugar a organismos con telómeros más largos que se mantienen juveniles a nivel molecular durante más tiempo.
Según las autoras, se trata de “una prueba de concepto de que es posible generar tejidos adultos con telómeros más largos de lo normal en ausencia de modificaciones genéticas”.
“Nuestro trabajo también demuestra que es posible generar iPS con telómeros más largos –explica Blasco– que resultarían en células diferenciadas con telómeros a su vez más largos y que estarían, por tanto, más protegidas del daño”.
Esto podría ser una ventaja en el campo de la medicina regenerativa, donde se está estudiando cómo usar células iPS para generar tipos celulares adultos para terapias celulares. El siguiente paso será “generar una nueva especie de ratón que tenga los telómeros de todas sus células el doble de largos de lo normal”, explican Blasco y Varela.
“De este modo, podremos analizar algunas de las grandes preguntas que aún están sin contestar: ¿Viviría más una especie de ratón que tuviera los telómeros el doble de largos? ¿Es este el mecanismo que ha usado la naturaleza para determinar longevidades muy diferentes en especies genéticamente muy similares? ¿Tendría esta nueva especie más o menos cáncer?
Referencia bibliográfica:
Nature Communications.
Este estudio ha sido financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad español, el Consejo Europeo de Investigación  (ERC, por sus siglas en inglés), la Comunidad de Madrid, la AXA Research Fund y al Fundación Botín y el Banco Santander a través de Santander Universidades.

La vida se empezó a complicar hace 1.560 millones de años

Fósiles chinos muestran el primer ejemplo conocido de organismos pluricelulares.

 

Grupos de células fosilizadas que se interpretan como organismos multicelulares
Hace algo más de 530 millones de años, la vida se desbocó. En un periodo conocido como la explosión cámbrica, casi de repente, aparecieron los organismos que serían la base de los animales modernos y comenzaron a diversificarse a toda prisa. La vida había necesitado más de 3.000 millones de años de evolución para llegar a ese punto desde la aparición de los primeros microbios. Entre el misterio de los orígenes y la excitación de la revolución del Cámbrico, había quien hablaba de mil millones de años de aburrimiento, un largo periodo en el que parece que sucedió más bien poco. Sin embargo, hallazgos recientes sugieren que fue más entretenido de lo que se había contado.
En un artículo reciente publicado en la revista Nature Communications, un equipo de científicos chinos anunció el descubrimiento de un fósil de 1.560 millones de años en la formación Gaoyuzhuang, en el norte de China. Se trata de los restos de unos organismos multicelulares que se podrían ver sin necesidad de microscopio. Estos seres podrían ser un ejemplo del momento en que los eucariotas unicelulares comenzarían a formar organismos multicelulares. Sería un paso más en la formación de sociedades entre organismos simples como el que dio lugar a los propios eucariotas. Estos seres vivos, que tienen células con núcleo y toda una maquinaria biológica protegida por una membrana, habrían surgido a partir de la unión de otras bacterias. El resultado fue la base de la maquinaria de todo tipo de organismos actuales, desde los humanos a las plantas.
El nuevo hallazgo lo componen 167 fósiles de hasta 30 centímetros de largo que habitaron nuestro planeta cientos de millones de años antes de que este tipo de formas de vida se hiciese frecuente
El nuevo hallazgo lo componen 167 fósiles de hasta 30 centímetros de largo que habitaron nuestro planeta cientos de millones de años antes de que este tipo de formas de vida se hiciese frecuente. En aquella Tierra, mucho más caliente y en la que el oxígeno era escaso, estos organismos podrían empezar a aprovechar la energía del Sol a través de la fotosíntesis, según explican los autores. Su aspecto sería similar al de algunos tipos de algas actuales.
Para Purificación López-García, investigadora del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS), no es tan sorprendente que aparezcan en aquel tiempo los primeros organismos multicelulares. Recuerda, no obstante, que con estos hallazgos en los que se habla de récords hay que ser cauto, porque en ocasiones se fuerzan las pruebas. “Hay unos fósiles de Gabón, que se vendieron como el primer ejemplo de organismos multicelulares con una edad de 2.100 millones de años, que son muy dudosos”, apunta. “Pero en este caso, empieza a ser un tiempo razonable para que aparezcan estructuras celulares más o menos organizadas”, añade. Además, “por la forma parece más probable que se trate de organismos multicelulares que de organismos unicelulares que estaban juntos”, continúa. No obstante, López-García no cree que los investigadores chinos ofrezcan ninguna prueba para sustentar su afirmación de que vivían de la fotosíntesis.
En opinión de Miquele de Renzi, profesor emérito de la Universidad de Valencia, el fósil descubierto por los científicos chinos “pudo ser uno de muchos intentos de multicelularidad” que se debieron dar en la historia de la evolución de la vida. Sobre los beneficios que pudieron obtener esos organismos de su nueva complejidad, De Renzi recuerda que esas ventajas siempre aparecen a posteriori, que “surge la estructura y después se le puede dar una función a partir de sus características”. En este caso, “el agregado de células puede tener un mayor tamaño que una célula por separado y eso puede evitar su destrucción por otros organismos”, añade.

domingo, 22 de mayo de 2016

22 de mayo: Día Internacional de la Diversidad Biológica

La diversidad biológica es la base de la vida y de los servicios esenciales que brindan los ecosistemas. Por lo tanto, es el fundamento de los medios de vida y el desarrollo sostenible de la población en todas las esferas de actividad, 

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 22 de mayo como el Día Internacional de la Diversidad Biológica, mediante la resolución 55/201 Documento PDF, con el propósito de informar y concienciar a la población y a los Estados sobre las cuestiones relativas a la biodiversidad. La fecha se eligió para que coincidiera con el aniversario de la aprobación del Convenio sobre la Diversidad Biológica en 1992.